Ocho regiones del sur acuerdan una agenda común y preparan una declaración que será trasladada al papa León XIV durante su visita al Perú

Cusco, agosto de 2026. Representantes de organizaciones sociales, comunidades indígenas y campesinas, colectivos de mujeres y juventudes, personas LGBTIQ+, personas con discapacidad, personas defensoras de derechos humanos y ambientales, familiares de víctimas de la violencia estatal y comunidades de fe se reunieron durante dos días en Cusco para dialogar, compartir sus demandas y construir acuerdos en torno a los derechos humanos y el bien común.

El Encuentro Macroregional Sur “Entrelazando voces por la dignidad: por los derechos humanos y el bien común” reunió a representantes de Ica, Arequipa, Moquegua, Tacna, Puno, Cusco, Apurímac y Ayacucho, quienes pusieron en común las problemáticas que enfrentan sus territorios y acordaron una agenda frente al deterioro de la democracia, la impunidad, la discriminación, las distintas formas de violencia, la corrupción y las amenazas contra los territorios y quienes defienden derechos.

El encuentro de Cusco fue impulsado por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) y Derechos Humanos sin Fronteras (DHSF), como un espacio de diálogo y articulación entre las organizaciones y colectivos de los distintos territorios del sur del país.

Como resultado del diálogo, las organizaciones participantes aprobaron una Declaración Pública que recoge sus principales demandas y compromisos. Entre ellas, demandan garantías para el acceso a la justicia de las víctimas de violaciones de derechos humanos, el respeto de los derechos colectivos de los pueblos indígenas, la protección del agua y los ecosistemas y respuestas frente a la contaminación por metales pesados.

Asimismo, plantearon fortalecer las políticas de igualdad de género, garantizar una educación sexual integral y promover mecanismos que aseguren la participación efectiva de las mujeres en la vida política. Junto con sus demandas, las organizaciones asumieron compromisos concretos para defender la democracia y los bienes comunes, acompañar a las víctimas, combatir la discriminación, preservar la memoria y fortalecer la formación de las nuevas generaciones en derechos humanos.

Durante el encuentro también se destacó la participación de la Iglesia Católica, en diálogo con las preocupaciones y demandas expresadas desde los territorios y en el marco de la próxima visita del papa León XIV al Perú. El espacio contó con la participación de monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos, y monseñor Lizardo Estrada Herrera, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Metropolitana de Cusco y secretario general del CELAM, quienes compartieron la perspectiva y el compromiso de la Iglesia con la defensa de la dignidad humana, los derechos y el bien común.

Este encuentro forma parte de un proceso nacional de articulación que tendrá continuidad en otros dos encuentros macroregionales, que se desarrollarán en Pucallpa y Piura, impulsados por la CNDDHH junto con organizaciones de derechos humanos y actores de la sociedad civil de cada territorio. Los acuerdos, demandas y compromisos recogidos en los tres espacios serán posteriormente articulados en una Cumbre Nacional por los Derechos Humanos, que se realizará en Lima en noviembre.

La secretaria ejecutiva de la CNDDHH, Tania Pariona, destacó que este proceso busca que las demandas y propuestas sean construidas desde los propios territorios y no únicamente desde Lima.

“Lo importante es que estas voces que hoy se encuentran en Cusco no se queden aquí. Queremos que las demandas, preocupaciones y propuestas que nacen desde los territorios se conviertan en una agenda común y lleguen a un espacio nacional. Pero también queremos poner sobre la mesa nuestros compromisos: las ciudadanas y ciudadanos no solo pedimos o exhortamos, también nos comprometemos a seguir defendiendo los derechos humanos, a seguir hablando de esa memoria que quieren borrar y a seguir exigiendo mecanismos de rendición de cuentas a las instituciones del Estado”, afirmó.

Uno de los acuerdos del encuentro fue remitir la Declaración Pública al papa León XIV mediante una carta que será entregada durante su visita al Perú. Las organizaciones señalaron que no buscan que el Papa hable por ellas, sino que contribuya a que sus voces sean escuchadas y pueda interpelar a las autoridades y sectores de poder para que coloquen el respeto de los derechos humanos y el bien común por encima de intereses particulares.

La Cumbre Nacional permitirá reunir y articular las demandas, petitorios y compromisos construidos desde los territorios a lo largo de este proceso, con el propósito de fortalecer una agenda común por los derechos humanos y el bien común.

Desde el sur del Perú, las organizaciones participantes reafirmaron finalmente su compromiso con una “esperanza activa”, basada en la organización, la defensa de la dignidad, el cuidado de la vida, la memoria y la construcción colectiva de un país más justo y fraterno.