Teniendo como escenario el memorial El Ojo que Llora, la jornada “Memoria, resistencia y esperanza: el camino a la justicia” conmemoró el XXII aniversario del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y los 20 años de este espacio, que durante dos décadas ha honrado a las víctimas del conflicto armado interno (1980-2000) y, más recientemente, a quienes perdieron la vida en las masacres de los últimos años.

El Informe Final de la CVR, presentado en 2003, documentó miles de testimonios y estableció que cerca de 70 mil personas murieron o desaparecieron en el periodo de violencia. Este informe sigue siendo una herramienta fundamental para la verdad, la justicia, las reparaciones y las garantías de no repetición.

En la ceremonia, Tania Pariona, secretaria adjunta ejecutiva de la CNDDHH, señaló: “Estamos en tiempos adversos, en los que se niega la justicia a quienes todavía no la han alcanzado, a quienes han caminado por décadas con la esperanza de saber la verdad sobre sus seres queridos, acompañados siempre por personas que comparten la misma indignación y la misma búsqueda de justicia. La coyuntura actual pretende negarnos la posibilidad de seguir levantando con voz propia nuestro derecho a la justicia, imponiendo en su lugar la impunidad. La agenda de derechos humanos en nuestro país tiene que ser prioritaria porque trasciende gobiernos y autoridades. Debemos hacerla nuestra y reivindicarla desde la ciudadanía”.

Pariona también destacó el rol de los jóvenes y estudiantes como portadores de la memoria y la conciencia que el país necesita mantener viva.

En ese sentido, Lady Charcape López, estudiante de quinto de secundaria del colegio Fe y Alegría, expresó en nombre de sus compañeros: “Entendemos que la memoria no es quedarse en el pasado sino aprender de él para construir un presente y un futuro mejor. Recordar no es reabrir heridas, sino evitar que se repitan. Para nosotros, los jóvenes, la esperanza significa que el odio nunca más se apodere de nosotros”.

Por su parte, Jane Antilla, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, se refirió a la reciente aprobación de la ley de amnistía: “La ley de amnistía entrada en vigor recientemente es una afrenta a miles de víctimas que merecen verdad, justicia, reparaciones y garantías de no repetición. El derecho internacional al que está obligado el Perú prohíbe claramente las amnistías y la prescripción de graves violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario”.

En la actividad también participaron representantes diplomáticos de las embajadas de Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá, Países Bajos y la Unión Europea, reafirmando su respaldo al derecho a la memoria y la justicia.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el acto simbólico en el que las y los asistentes, portando flores y fotografías de personas desaparecidas durante el conflicto, alzaron su voz exigiendo justicia y expresando su rechazo a la ley de amnistía.

Esta conmemoración, que combinó testimonios, expresiones culturales y memoria colectiva, reafirma que el camino a la justicia sigue siendo una tarea pendiente y compartida. La resistencia de familiares, comunidades y organizaciones sociales mantiene viva la esperanza de un país reconciliado, donde la dignidad de las víctimas sea reconocida y respetada.

Lima, 28 de agosto de 2025.

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